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Después de haber investigado ampliamente el terreno en la primera jornada de BIME Live, nuestro segundo y último día estaba preparado para pasarlo absolutamente en grande. Todavía quedaban muchos artistas por ver y teníamos la intención de sacarle el máximo provecho a la experiencia.

Aunque nuestro deseo hubiera sido empezar la jornada viendo a Los Estanques, un pequeño grupo de rock que promete mucho, nos sucedió igual que el primer día: el horario era demasiado desafiante. Plantear estar desde las siete de la tarde hasta las cuatro de la madrugada a máxima intensidad se nos hacía un poco cuesta arriba después de la intensísima semana que habíamos vivido en Bilbao, por lo que tuvimos que sacrificar la experiencia en pos de una próxima vez en la que sin falta estaremos presentes para ver al grupo.

Donde comenzó nuestra experiencia en BIME Live fue con el concierto de Carolina Durante. El grupo español ya se ha hecho un hueco como banda destacada del panorama y nos tiene sorprendidos la cantidad de conciertos y festivales en los que están presentes, siendo para nosotros una oportunidad excelente de ver cómo han rodado desde el lanzamiento del álbum en la primera mitad del año. Estuvieron bien, aunque tampoco consiguieron enganchar demasiado al público. Los movimientos espásticos del cantante del grupo contrastaban con el inmovilismo y timidez del resto de la banda. De esta manera, la gran premisa del concierto era ver el carácter alocado del líder de la banda, algo que no nos llegó a entrar demasiado. Las canciones estaban bien y no faltaron éxitos como Las Canciones de Juanita o el ya clásico Cayetano, fundamentales para que siguieran captando nuestro interés.

A continuación tendría lugar en el otro escenario del espacio principal la actuación que más esperábamos de todo el festival. Jamiroquai, un grupo francamente difícil de ver en directo, eran cabezas de cartel del festival y unos fans acérrimos como nosotros no podían faltar al show funky de los noventa por excelencia. Algo se truncaba cuando en pantalla aparecía un texto diciendo “Jay ha sido diagnosticado de laringitis esta mañana, pero dará lo mejor de sí mismo para vosotros en la actuación de esta noche, make some noise and cheer him on!”, un texto que nos hacía temer lo peor.

Después de la cancelación de Michael Kiwanuka, una pérdida bastante sensible que no pudo ser compensada con ninguna otra actuación, lo que menos deseábamos es que se cayera otro de los cabezas de cartel del evento. Estábamos expectantes por ver cómo sería la salida del grupo, que se retrasó un pequeño rato. Cuando finamente salieron, Jay portaba una taza con lo que probablemente sería un brebaje para aclarar la voz, pero al empezar a cantar, ¡nadie habría dicho que el artista sufría de laringitis ni de lejos! Sin duda el cantante se merece un reconocimiento muy amplio al trabajo vocal que debió de hacer esa noche para poder cantar y que nosotros como público apenas pudiéramos notar las dificultades que estaba sobrellevando.

Olvidado este aspecto, nos centramos en disfrutar de una composición de más de diez músicos y los buenos ritmos de la banda. No faltaron temas como Cosmic Girl o Little L, pero sí el clásico Virtual Insanity. Mentiríamos si dijéramos que no nos dolió que no tocara la pieza más conocida del grupo, una canción que llevábamos mucho tiempo deseando escucharla en directo. Tuvimos que aguantarnos, pues el concierto acabó y ya estábamos totalmente desesperanzados de poder escuchar la canción. Tuvimos que quedarnos con la gran interpretación del resto de temas, haciendo un balance más que positivo del concierto.

Después de la actuación de Jamiroquai, nos dirigimos a la zona de restauración para recargar un poco las pilas. La oferta de restauración era interesante y realmente amplia, con posibilidades para una buena variedad de alimentaciones, pero como suele ser común en muchos festivales, la calidad-precio de la pizza suele ganar por goleada (no podéis negar que no os damos buenos consejos y trucos).

Después de habernos llenado de pizza, volvimos a la carga para asistir al concierto de Brittany Howard. Aunque vimos a la artista desde la parte trasera tranquilamente, es innegable su calidad vocal, que sumada a la impresionante banda que le acompañaba creaba un espectáculo del más alto nivel.

Roísín Murphy era otra de nuestras grandes destacadas de la noche y si se caracterizó por algo su actuación fue por el trabajo de moda y estética que había preparado. Cambiando de ropa cada dos o tres temas, Roísín Murphy se ganó a pulso el adjetivo de camaleónica, consiguiendo ofrecernos carices muy distintos en función del tema. Hasta un maniquí relleno de gomaespuma salió escena para llenar todavía más si cabe una performance más que curiosa. Evidentemente aquí no acaba todo, pues su voz y los músicos de acompañamiento eran igual o más importantes que el trabajo estético del show.

Al igual que nos pasó la primera noche, en cierto momento perdimos la noción del tiempo y el espacio y ya solo deambulábamos entre la sala Goxo y Gaua. Ambos espacios eran definitivamente como mini discotecas dentro del festival y realmente daba igual quien estuviera poniendo temas, ibas a pasártelo bien. Aun así, debemos hacer mención a la joven dj Brat Stark, que estuvo poniendo temas en Goxo con bastante soltura. Centrada fundamentalmente en un rollo más de sad trap, nos alucinaba la seriedad y casi frialdad de la dj, que parecía no estar con nosotros. La cosa se puso todavía más curiosa cuando le vimos dar un amplio trago a una botella de Bombai Sapphire que nunca nosotros seremos capaces de dar.

Según fueron avanzando las horas nuestra energía decayó por completo, momento en el que consideramos por finalizada nuestra experiencia en BIME Live. Un festival que realmente nos encantó y que nos ofreció una forma distinta de enfocar este tipo de eventos, un formato que esperamos siga teniendo éxito y crecimiento durante muchos años más.

Para terminar, puedes ver las galerías de imágenes de BIME Live en nuestro Instagram o aquí. Sed pacientes porque todavía nos queda publicar la Crónica en Vídeo del festival, así como nuestras impresiones y experiencia por Bime Pro y Campus. Si ya quieres vivir nuestra experiencia completa en Bilbao, no dudes en leer la crónica que tenemos publicada sobre BIME City, una fantástica propuesta de conciertos gratuitos durante dos días en la ciudad de Bilbao.

Por KUBO

La redacción del Kubo Musical es llevada por Miguel Vico. Porque aspiramos a mucho más: imagina, descubre, comparte.